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Ciudad de México, 28 de abril de 2014. En los casi cuatro años que lleva operando la Agencia Especializada para la Atención de Personas Adultas Mayores Víctimas de Violencia Familiar ha atendido a 10.513 personas, de las cuales 2.295 interpusieron una denuncia en este lugar.

Rosa Icela Rodríguez, Secretaria de Desarrollo Social de la Ciudad de México -Sedesol DF, dijo que el 80 % de los casos han sido resueltos a favor de los adultos mayores y que esta Agencia es resultado de un trabajo realizado en conjunto con el Instituto para la Atención de los Adultos Mayores (IAAM) y la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).

A decir de Rodríguez este sector de la población enfrenta una serie de desigualdades que acentúan su vulnerabilidad y afectan su calidad de vida, lo que aunado a una imagen social negativa, ha traído como consecuencia el abuso y maltrato.

Ante la necesidad de comenzar a profundizar en la situación de violencia en las personas adultas mayores en el año 2003 el Gobierno de la Ciudad de México y la Secretaría de Salud incluyeron en la “Cédula de identificación de riesgos de salud” de los derechohabientes de la Pensión Alimentaria dos preguntas básicas: ¿Alguna persona cercana o familiar lo trata mal, es grosera o le hace sentirse mal? Y ¿Alguna persona lo maltrata físicamente? Estos cuestionamientos y sus resultados en su momento fueron citados en varios estudios, debido a que eran las únicas preguntas hechas específicamente para personas adultas mayores.

Rocío Bárcena, directora general del IAAM, explicó que el interés, asociado al poco conocimiento que se tenía en el tema del maltrato a personas adultas mayores, motivó a que se buscaran estrategias y herramientas para poder atender esta situación, es así como a principios de 2005 se conformó el “Grupo Interinstitucional de Prevención, Detección y Atención de la Violencia contra las Personas Adultas Mayores”, cuyos participantes eran representantes de diferentes dependencias de Gobierno, delegaciones y asociaciones civiles.

Con estos antecedentes, en febrero de 2006 las instancias del Gobierno del Distrito Federal llevaron un esfuerzo coordinado con la entonces secretaria técnica del Gabinete de Gobierno y Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, creando el programa “Redes solidarias de protección al adulto mayor”, el cual confirmó que el compromiso comunitario tiene un gran potencial en la protección de los sectores más vulnerables de la población.

En el año 2008, en la “Encuesta Anual de Percepción”, realizada por el IAAM, el 5,5 % de las personas reportaron que en el lugar que habitan sufren algún tipo de violencia, ya sea física, patrimonial y/o psicoemocional, siendo las mujeres quienes más la padecen, con el 5,81 %, siendo el 4,78 % los hombres que han sufrido maltrato.

Para el 2009 se retoma el trabajo del “Grupo Interinstitucional de Prevención, Detección y Atención de la Violencia contra las Personas Adultas Mayores”, logrando un diagnóstico de servicios para personas mayores por institución y con la finalidad de estructurar y formalizar esta estrategia. A finales de ese año se crea el Programa de Prevención y Derechos Humanos de la Procuraduría General de Justificia del Distrito Federal.

La definición de violencia hacia las personas adultas mayores, propuesta por el Consejo Nacional del Maltrato al Anciano, la refiere como: “Cualquier acto u omisión que produzca daño, intencionado o no, practicado sobre personas de 60 años o más, que ocurra en el medio familiar, comunitario o institucional, que vulnere o ponga en peligro su integridad física o psíquica”.

Fuente: El Seminario

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