0

Ciudad del Vaticano, 23 de septiembre de 2014. El presidente del Consejo Pontificio para la Familia, Monseñor Vincenzo Paglia, manifestó que al igual que lo hicieron los jóvenes del mundo en Río de Janeiro, unos 40 mil adultos mayores se reunirán el próximo domingo 28 de septiembre con el Papa Francisco, en una jornada de encuentro, celebración y oración, a la que definió como “una gran fiesta, un día de gozo”. Agregó que la jornada es en respuesta a numerosas organizaciones que enviaron cartas preguntando “¿por qué existen sólo las Jornadas Mundiales de la Juventud y no de los ancianos?”. 

“El encuentro del 28 comenzará con una hora de diálogo entre el Papa y el mundo de los ancianos, algunos de los cuales le harán preguntas y él responderá”, explicó monseñor Paglia. “Quisiéramos que en este diálogo se redescubra, a partir de las preguntas y de las respuestas del Papa, una especie de espiritualidad del anciano”.

La jornada tendrá la característica de un encuentro familiar, en el cual las diferentes generaciones participarán del testimonio de fe de sus mayores. “En el atrio de la basílica de San Pedro los ancianos que hablarán estarán acompañados por jóvenes, hijos y nietos, justamente para demostrar que no se los debe dejar solos”, explicó.

Monseñor Paglia señaló también que habrá “un momento en el que se recogerán los buenos deseos de los nietos a sus abuelos de diversas partes del mundo”. Para el prelado, no es verdad que el futuro sea exclusivamente de los jóvenes, especialmente cuando la población mayor muestra un grande y notable aumento. “No es posible pensar a los ancianos sin los jóvenes y viceversa, el futuro de la sociedad pasa por fortalecer la alianza entre ambos”.

Otro de los detalles descritos por el arzobispo es que se entregará a los ancianos participantes una copia del Evangelio según San Marcos en letra grande, firmado por el Santo Padre. Además, el Papa invitará a concelebrar la Eucaristía a unos 100 sacerdotes ancianos de todo el mundo y se ha preparado una participación de los adultos mayores que viven preocupantes situaciones de guerra. “Lo que está ocurriendo en Siria y en Irak muestra los problemas de los niños pero también de los ancianos, que perdieron todos sus ahorros, sus casas, sus tierras y en una edad avanzada se vieron obligados a dejar todo”, lamentó monseñor Paglia. “Ese también es el drama de los ancianos”.

Fuente: Agencia Informativa Católica Argentina-AICA

Escriba un comentario