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Ciudad de México, 14 de diciembre de 2012. El Senado mexicano se adelantó al recién elegido presidente Enrique Peña Nieto y aprobó, en comisiones, elevar a rango de ley la pensión universal para adultos mayores de 65 años, a fin de otorgar este derecho a quienes no cuenten con un beneficio similar. Así, se reduce de 70 a 65 años la edad de quienes podrán acceder a la pensión universal.

Durante la sesión de la Comisión de Seguridad Social se aprobó que el monto mensual del apoyo tenga como límite superior el equivalente a un salario mínimo general vigente en el Distrito Federal y como mínimo el cincuenta por ciento de dicha remuneración.

Si bien falta por ser aprobada por las comisiones de Desarrollo Social y Estudios Legislativos, es una reforma que tiene el respaldo de las diferentes bancadas.

En el dictamen se establece que los adultos mayores de 65 años o más que reciban el pago de una pensión o jubilación, cuya cuantía mensual sea menor o igual a un salario mínimo, también tengan acceso al mismo derecho. Se incluye un artículo transitorio para que la Secretaría de Desarrollo Social-SEDESOl continúe operando el Programa 70 y Más hasta la conclusión del ejercicio fiscal en que entren en vigor las modificaciones.

Para evitar su depreciación, los senadores proponen que el monto del beneficio se actualice anualmente en el mes de febrero, conforme al índice nacional de precios al consumidor.

Asimismo, en el dictamen de Ley Nacional de la Pensión de Vejez se hace notar que ese apoyo a ese sector de la población, “debe dejar de verse como una dádiva del gobierno en turno o moneda de cambio con fines electoreros a través de programas que pueden eventualmente desaparecer”.

En este sentido, se enfatiza que dicha medida “no se propone como una dádiva o entrega universal e indiscriminada, tampoco busca destruir el vínculo entre contribuciones y beneficios que redundan en responsabilidades y derechos”.

Fuente: Milenio

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