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Ciudad de México, 31 de agosto de 2015. Para el 2020 una de cada seis personas será un adulto mayor. Para el 2050 uno de cada tres. El comportamiento y condiciones sociales, laborales, educativas y de salud que presenten los adultos de hoy, en especial el grupo de 50 a 59 años de edad, que conformarán el grupo de edad avanzada en la próxima década, estará en el centro del diseño y planeación de las políticas públicas a mediano y largo plazo.

Al cumplir los 60 años las personas tendrán 25 años de esperanza de vida adicionales. En nuestro país de 1930 a la fecha se ganaron casi 40 años de esperanza de vida al nacer, lo que implica un gran compromiso y trabajo por delante para lograr que esta transición demográfica y epidemiológica no se convierta en una crisis de enormes proporciones”, sostuvo Pedro Borda Hartmann, director de la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (AMEDIRH).

Borda Hartmann hizo un llamado para que se construya en México “una sociedad para todas las edades”, en donde se reconozcan y hagan plenamente efectivos los derechos de los adultos mayores y se eliminen todas formas de abandono, abuso, discriminación y violencia contra ellos.

Actualmente, uno de cada 4 adultos mayores carece de pensión, y de los que disponen de este beneficio, las dos terceras partes perciben ingresos muy bajos, por lo que una importante proporción de jubilados necesita seguir trabajando hasta una edad muy avanzada. Por lo anterior, es necesario ofrecer a los adultos mayores opciones de educación y capacitación acordes a sus necesidades e intereses, que les permitan adquirir nuevos conocimientos que respondan a la realidad actual.

Las expectativas de las personas de edad y las necesidades económicas de la sociedad exigen que las personas de edad puedan participar en la vida económica, política, social y cultural de las sociedades, añadió el director de la AMEDIRH.

La Gente Grande debe volver a tener un lugar prioritario en nuestra sociedad y considerar que cada día se está llegando a esta etapa en mejores condiciones, con energía, experiencia y ganas de seguir siendo participes y actores en nuestra sociedad en el ámbito laboral, familiar, educativo, político y social.

Debemos impulsar una cultura gerontológica en nuestro país y evitar todo tipo de discriminación laboral y social hacia esta población, que lamentablemente en muchos casos es olvidada y relegada incluso por sus propios familiares.

El potencial de las personas de edad es una sólida base para el desarrollo futuro del país. Debe considerarse la experiencia y la sabiduría que las personas de edad aportan, no solo para asumir la iniciativa de su propia mejora, sino también para participar activamente en toda la sociedad.

Recordó que la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos humanos, cuenta desde hace 5 años, con la División Gente Grande Amedirh para ofrecer programas de capacitación (cursos y talleres) y servicios de apoyo y asesoría al personal próximo al retiro laboral, jubilados, pensionados, personal de recursos humanos y adultos mayores para mejorar la calidad de vida de este importante sector de la población.

Fuente: El Economista

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