Cuando la vejez pasa la factura

Ciudad de México, 26 de marzo de 2014. Sin un plan de vida. Así se caracteriza a la mayoría de la población, que conforme pasan los años va careciendo tanto de salud como de solvencia económica, lo cual obliga a las autoridades de los tres niveles de gobierno a invertir millones de pesos al año para la atención de las personas que llegan con deficiencias a la vejez.

¿Alguna vez se ha preguntado qué estará haciendo después de los 60 años de vida?, ¿qué actividades realizará?, ¿cómo será su salud física y mental?, la mayor parte de las personas no lo hace, lo cual ha llegado a ser preocupante.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se considera a una persona adulta mayor a partir de los 60 años. De acuerdo con especialistas, el estar dentro de este rango de la población no es sinónimo de enfermedad, ya que hay personas que durante su juventud y edad adulta tuvieron cuidados que hoy son agradecidos por su organismo.

“Podemos encontrar personas de 80 años que están en muy buenas condiciones y podemos encontrar gente menor que tiene problemas de salud. La edad cronológica no nos habla de un estado de salud, la vejez no es sinónimo de enfermedad y éste es un punto muy importante, de ahí se deriva el que dependerá de cada uno de nosotros cómo queremos envejecer”, comentó la doctora Bertha Castellanos, integrante de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional de Geriatría.

El problema de llegar a esta etapa de la vida es que no existe un plan posterior que ayude a mejorar las condiciones de vida de las personas, por lo que existe una serie de enfermedades, padecimientos, e incluso condiciones sociales que pueden prevenirse con anticipación.

A prepararse

Desde los 30 años las personas deberían considerar qué es lo que quieren para su futuro. Sin embargo, existe una mala planeación que culmina en situaciones críticas para los adultos mayores.

“La mayor parte de las personas no tiene un plan de vida, y esto es algo que nos obliga a reflexionar a todos en cómo queremos envejecer y qué estamos haciendo para envejecer de la mejor manera”, comentó la doctora.

Los cuidados de la salud son primordiales para disfrutar de un buen estado físico en la edad adulta, aunque son pocas las personas que cuidan lo que comen o se ejercitan, situaciones que en un futuro cobrarán factura.

“Si una persona ha practicado buenos hábitos higiénico-dietéticos, se ha alimentado, se ha ejercitado, es muy probable que sus condiciones de salud al llegar a los 60 años sean las adecuadas. Por eso no podemos hablar necesariamente de que todos los adultos mayores son enfermos, es un estereotipo, no necesariamente es cierto, y también depende de la genética que las personas tengan el cómo van a llegar a esa etapa de la vida”, agregó la especialista.

Las condiciones económicas también son un punto importante para la población, ya que existe un buen número de personas que no son solventes económicamente hablando, lo cual no les permite tener una buena calidad de vida.

Ante esto, lo ideal para tener finanzas sanas, que ayuden inclusive a mantener los gastos médicos de las personas, la alimentación o las distracciones de los adultos mayores, sería ahorrar para su retiro y combinarlo con una jubilación, que ayudará a tener una mejor solvencia económica.

“Tenemos que hacer planes económicos también porque cuando llegan a la etapa de jubilación lo más probable es que hoy por hoy no estés preparado para poder mantenerte con los recursos de una jubilación, entonces la gente tiene que prever quién le puede aportar, que casi siempre son los hijos, pero lo ideal es hacer un ahorro para el retiro”, mencionó.

El número de personas adultas ha ido al alza, a tal grado que para el año 2050 se tiene previsto que uno de cada cinco habitantes en México rebasará los 60 años, por lo que ya se está pensando en qué hacer con esa población, además de la inversión que pudiera generar debido a la atención no sólo por enfermedad, sino de atención médica de rutina.

Atención inmediata

Actualmente en México el 7% de la población supera los 60 años, por lo que existe un interés en crear políticas que ayuden a mejorar la calidad de vida de este grupo de la población.

“Es para ocuparse más que para preocuparse, de tener las condiciones necesarias para que los adultos mayores tengan cómo ser atendidos”, dijo.

El cuerpo humano comienza a envejecer prácticamente desde su nacimiento, pero se dice que a partir de los 30 años es el momento en el que el envejecimiento empieza como tal, por lo que lo primordial sería empezar a tener ciertos cuidados a partir de esa edad para tener una mejor calidad de vida.

El envejecimiento comienza con el desgaste desde el nivel celular. A nivel microscópico el organismo empieza a envejecer, las células empiezan a morir y ocurrirá en todo el cuerpo, no hay una zona exenta de tal acción, es imposible detener el desgaste aunque sí hacerlo mucho más lento, esto a través de cuidados.

Conforme las personas van creciendo van perdiendo los sentidos, principalmente la vista y el oído, además de otros cambios como el adelgazamiento de la piel o los síndromes geriátricos: deterioro cognoscitivo, enfermedades crónico-degenerativas, fragilidad, depresión, entre otras.

A la población adulta mayor se le está dando mayor importancia en todo el país con la creación de centros de atención o campañas de salud dedicadas al cuidado personal, ya que la independencia de las personas de esta edad es de suma importancia, comentó la doctora Bertha Castellanos.

“Lo que se busca, evidentemente, no es que la persona no envejezca, sería imposible ofrecer o decir que una persona nunca va a envejecer o a enfermar, porque las posibilidades aumentan con la edad. De lo que se trata es que las personas sean lo más independientes posible para que puedan manejar sus finanzas, para que puedan movilizarse, comer solos, salir a la calle, utilizar el transporte”, dijo.

Fuente: Zócalo

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